domingo, 10 de abril de 2016

¿Cuándo desapareció el compuesto?



No me refiero al interés, que ese nunca ha desaparecido ni desaparecerá. Hago mención de aquel fragante ramillete de hierbas, bouquet garni tropical, que me mandaba a comprar mi madre, junto con otras mercancías menudas para el día a día, a la frutería "La línea", que quedaba en la calle homónima, luego trastocada en una avenida que en el imaginario de la ciudad está asociada a la prostitución y a los transformistas: la Libertador. La frutería, que distaba pocos metros del edificio en donde viví durante la adolescencia, todavía exhibe su cartel que la promociona como tal, pero en realidad es una licorería. O lo era. Hace mucho tiempo que no transito por ese lugar, hoy en día intervenido por invasiones y enormes torres de la Misión Vivienda.
A ciencia cierta no sé de cuales hierbas se componía: supongo la presencia de cilantro, perejil, apio españa, hierba buena, tal vez hojas de cebollín, algo de hinojo. Independientemente de su composición, era el atado que condimentaba las sopas, la carne mechada o los granos, el sabor que terminaba de darle su carácter a tales condumios. Me atrevo a decir que cumplía el papel que después se le delegó al infame cubito, saborizante express que le da el mismo sabor a todo, adictivo y sobre todo rápido. Se compraba no por peso sino por precio, es decir, un medio, un real, un bolívar. Supongo que la medida era del todo arbitraria, y variaba de comercio en comercio, de acuerdo al humor que embargara al comerciante al momento de cumplir el pedido. 
En esos tiempos no tenía ninguna afición a la cocina, salvo la intervención como consumidor final, tal vez porque mi madre ejercía una férrea dictadura en los fogones y no permitía que nadie se les acercara, cosa con la cual, dada su destreza en esas lides, todo el mundo estaba de acuerdo. Pero sí guardo en la memoria el aroma que desprendía el compuesto cuando estaba en la tabla de picar. Un olor que se conectaba directamente con el sabor que le aportarían las hierbas a la receta de la cual formarían parte posteriormente.
No recuerdo cuando compré por última vez un compuesto. Su tiempo pasó, como pasó el de las pequeñas bodegas de urbanización, desplazadas por las grandes cadenas. Tampoco sé si todavía algún expendio lo vende. No lo hacen los supermercados, que es donde realizamos las compras casi exclusivamente. Siempre queda el expediente de armar el compuesto uno mismo, pero no es igual. Si alguien conoce un comercio que lo ofrezca, le agradezco el dato. Aunque sea solo para usarlo como máquina del tiempo a un pasado más tranquilo y sencillo.