sábado, 24 de enero de 2015

Ayudaíta celestial

Maduro confesó
su profunda incompetencia
cuando imploró al Señor
por un poco de clemencia.
Hay que ser cara dura
apelando al supremo
cuando se ha tenido todo
para evitar este extremo.
Él dice que no es su culpa
esta triste situación,
que el precio del crudo baja
por el imperio malucón.
Qué imperio del carajo,
imberbe Nicolás
no te preparaste
y ya no hay vuelta atrás.
La razón es solo una,
por más vueltas que le des:
el país te quedó grande,
no sales de un traspiés.
No es poca cosa
arruinar a una nación
con petróleo por bojote
y recursos a montón.
Hoy le pides sacrificios
a tu pueblo tan paciente
y no paras ni un momento
de pelarle bien los dientes.
Pero hay una verdad
tan grande como un templo
el que sabe predicar
predica con el ejemplo.
A ti no te veo
con ganas de abandonar
la vida a todo trapo
que pudiste alcanzar.

sábado, 17 de enero de 2015

El regreso de los alegres viajeros

Hoy Maduro regresa
con un fastidio profundo
para anunciar resultados
de su gira por el mundo.

Se le acabaron las vacaciones,
pero no solo a él,
sino al bojote de gente
que se llevó en tropel.

Parece que han preparado
una tremenda recepción
con bombos y platillos
para tapar la decepción.

Dirá que fue un exitazo,
que trae divisas a granel
pero lo cierto es que el fracaso
lo lleva a flor de piel.

¿quién le querría prestar
mínima cantidad alguna
a quien ha despilfarrado
esa tremenda fortuna?

Tal vez podré sonar
como apocalíptico profeta
pero los tiempos que vienen
son más feos que una chancleta.

Ojalá nos tocaran
las famosas vacas flacas,
lo que nos espera
es una temporada sin vacas.

sábado, 10 de enero de 2015

Los alegres viajeros

Mientras el pueblo padece
las penurias de las colas
Maduro y sus parientes
están gozando una bola.

Ayer se filtraron fotos
de la familia real
admirando los paisajes
de la China Imperial.

Se les ve muy sonrientes,
¿y quién no lo estaría
viajando a todo trapo
sin pagar la estadía?

porque los pagos no salen
de sus propios bolsillos
sino del nacional erario
que ya no aguanta el martillo.

¿Esa gentará viajando
cuanto nos costará?
Y con el petróleo bajando,
ya está a cuarenta, ná guará.

La liga se estira y estira
hasta que no aguanta más,
tal vez le toque a Maduro
salir por la puerta de atrás.

sábado, 3 de enero de 2015

(J)oda al 2015

Dosmilquince, pobrecito
acaba de nacer
y ya carga el sanbenito
de que nos vino a joder.

Le tocó la lotería
de tener que aparecer
cuando la economía
está a punto de fallecer.

Los analistas que saben de eso
alertan sobre la situación
y el que cuente con algo de seso
sabe que tienen la razón.

El petróleo a tres lochas,
el dólar a más de docientos,
este año presagia
incontables sufrimientos.

Pero el que ha vivido
por años en esta tierra
sabe que eso no es nuevo,
y por eso no se aterra.

Crisis similares o peores
las tuvimos en el pasado,
y, señoras y señores,
las hemos capoteado.

Así que hoy tres de enero
abogo por el nuevo año
y espero que lo transitemos
con el menor de los daños.

sábado, 27 de diciembre de 2014

"Renovación" de poderes

Entre gallos y medianoche
el TSJ alcahueta
se bajó las pantaletas
y nos metió tremendo boche.

Renovó en sus cargos
a las complacientes rectoras
para que sigan garantizando
cero victorias opositoras.

Se dejaron de pendejeras,
legalidad y esas cosas,
y funcionan como mandaderas
de la fuerzas oprobiosas.

Es que ya no guardan
la más elemental de las formas,
y se saltan a la torera
todas las benditas normas.

Cuando el garante de la ley
actúa como forajido,
el pueblo debe considerar
darle su merecido.


sábado, 20 de diciembre de 2014

Despecho

Esta semana ha sido
para romperme el coco
entre cubanos y gringos,
Chávez, me tienen loco.

Así se lamenta el fulano
al que le habla el pajarito
por mucho que pegue el grito
sabe que perdió esta mano.

El despecho lo embarga,
lo atormenta, le duele.
esa traición antillana
a desprecio es a lo que huele.

Mandó a quemar las visas,
a desaparecerlas,
a volverlas trizas,
a desvanecerlas.

Pero que yo sepa
no hubo ninguna hoguera
y ni siquiera Cilia
la acercó a la caldera.

Mientras tanto Raúl Castro
celebra con fruición
y en medio de la algarabía
se despacha un palo de ron.

¿Ron? que va, mijito;
esa es bebida plebeya
lo de los Castro es whisky
de estilizada botella.

Hay que ver que esos pillos
que obran de mala fe
han dominado el arte
de saber caer de pie.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Circo sin pan


El gobierno se gastó
una bola de plata
para que el quaguancó
pusiera a mover las patas.

Música paga no suena,
advierte el sabio refrán,
aquí gastaron de la buena
a precios que no volverán.

Mucho circo y poco pan
le ofrecen a la gente
no sé a que le irán
mañana a hincar el diente.

Mientras tanto no hay remedios
ni en boticas ni en farmacias
y si te dicen lo contrario
te están contando falacias.

Algunos pensarán
que soy un  amargado,
porque a ellos nadie
les quita lo bailado.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Microcuentos #c140 2014

30) Toda su estudiada arrogancia se disipó cuando el carro pasó pegado a la acera y la bañó de agua hedionda. Allí me enamoré.

29) Justo cuando estaba hincando la rodilla en el suelo, con el anillo en la mano, pasó el heladero. Lo salvó la campana.

28) La mujer del escritor de ficción breve, harta de sus embustes, le gritó: "¡No me vengas con tus microcuentos otra vez!"

27) Ese poeta era un auténtico verdugo, pero con la abolición de la pena de muerte quedó desempleado. Paró en alcohólico.


26) No eras digna de entrar en mi casa, pero una palabra tuya bastó para perderme.


25)Creí estar embarcando en el viaje del héroe cuando en realidad era el viaje del cobarde, huyendo de las responsabilidades.

24) En un descuido pude husmear la libreta de mi analista. Había dibujado una caricatura, en la cual yo moría grotescamente.


23) De tanto transitar tus caminos conseguí un rinconcito acogedor, y me quedé a vivir.


22) "Vaya que sí pasó rápido este siglo", pensaba Matusalén mientras hacía la cola de los pensionados.


21) Ya al final de su vida se refugió en la masturbación como recurso contra el olvido.



20) -¿Señor editor, no quisiera leer algo mío?

-Claro que sí, su obituario.



19) Recorrió innumerables comercios buscando aquello que tanto necesitaba, pero la única mercancía que exhibían era resignación.


18) De tantas contraseñas que tuve que aprender se me olvidó la más importante: la que permite el acceso a tu intimidad.


17) Nunca me abandona. No puedo fornicar, comer o dormir tranquilo. Ni ir al baño solo puedo. Maldito hermano siamés.

16) La adivinadora, al tomar su mano extendida, no reprimió un grito de terror y le devolvió el dinero, sin decirle más nada.


15) Hace 4 años hubiese dado la vida por ella. Hoy ni siquiera recuerda su nombre. La amnesia a veces puede ser una bendición.

14) De un momento a otro la cama se desplomó en un reguero de madera, resortes y goma espuma. No aguantó un polvo más.


13) El rock fue nuestra cortina de hierro; tras ella inventamos tiernas y salvajes locuras y nos reconocimos tal como éramos.


12) Me quedan sólo 124 caracteres para convencerte; presiento que, otra vez, fracasaré en mi patético intento. Pero perseveraré.


11) En donde estaba La Peña Tanguera pusieron una cauchera. De bailarines gauchos a instaladores de cauchos.


10) Cuando por fin te derrumbaste, nadie recogió los escombros. Ahora sobre tus ruinas florece un jardín.


9) Fue a aquel bar buscando aturdimiento. Pero lloró tanto que el único trago que pidió le duró hasta la madrugada.


8) Siempre detestó el primer día: en el colegio, en la universidad, en el trabajo. Hoy es su último primer día: en el asilo.


7) Te me pierdes en los vericuetos de los sueños, fuerzo el despertar para palparte y comprobar tu presencia.


6) Mi gata me escruta con las esmeraldas que tiene por ojos, y no sé si busca un lugar para acariciarme o uno para morderme.


5) -María, acá dice que la gente no presiente cuándo la van a abandonar... ¿María? ¡¡¡María!!!


4) El terremoto lo sorprendió en el último viaje del día. Se aterrorizó al constatar que estaba solo en el vagón del metro.


3) Era un pintor de naturalezas muertas. Asesinaba a sus modelos antes de inmortalizarlas en el lienzo.


2) El carnicero supo que su mujer le fue infiel con el pescadero. Los cuchillos saborearán carnes novedosas.


1) Al pobre escritor de microcuentos la novia lo dejó por otro que no se quedaba en ciento cuarenta letras.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Caracas subterránea

La subterránea Caracas
que te estruja y te amasa
como si no fueras gente
sino masa de hallacas.

Tomar metro es una aventura
que no se sabe en qué va a parar:
puede ahondar tu urbana cultura
o dejarte sin el celular.

El subterráneo es una licuadora,
una máquina de moler a la gente.
entras como una seductora
pero sales como una indigente.

Cuando abordes el vagón
conocerás el calor humano
pero mosca con ese won
que trata de meterte mano.

Puede ser que pretenda
prodigarte una caricia
o quitarte esa prenda
que despierta su codicia.

Si corres con suerte 
raudo y ligero viajarás
pero eso ocurre casi nunca,
algún domingo, quizás.

El resto de los días
tienes que conformarte
con la velocidad 
que tengan a bien darte.

Pero dentro de todo,
el metro es algo especial;
te das cuenta cuando usas
el transporte superficial.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Exactamente igual a los perros



Hay una crónica de Dylan Thomas, inserta en su libro "Retrato del artista cachorro", que se llama así. La anécdota trata sobre un juez que debe dilucidar la paternidad de un niño, y en la interpelación a las parejas involucradas se entera que habían tenido sexo entre los cuatro. El juez comenta su decisión con la frase que encabeza este post.

Ayer me acordé de esa frase, pero no por un tema parecido. Aprovechamos el sábado para hacer una diligencia en el Centro Comercial Chacaíto. Después de una larga espera en procura de que se desocupara un puesto en el estacionamiento superior, por fin pudimos pararnos frente al Central Madeirense. Hicimos lo que teníamos que hacer, vimos las colas de gente esperando que abrieran un outlet de zapatos deportivos (¿será que los obligaron a vender a precios justos?) pagamos la nueva tarifa del estacionamiento, y al regresarnos, noté que en capó del carro habían dejado un pliego de ofertas del automercado, rasgado, como si el vehículo fuera una papelera. Tomé el papel, lo fui a botar, y cuando regresé vi que una criatura, de unos 3 años aproximadamente, pantalones en las rodillas, estaba orinando con evidente placer el caucho delantero izquierdo, bajo la mirada indolente de su madre. Le recriminé el hecho, y fue como hablarle al aire. La mamá ni siquiera volteó a mirarme, ni esbozó un intento de excusa. El pobre niño, por supuesto, no tuvo la culpa; cuando la naturaleza llama lo más natural es atenderla. Exactamente igual a los perros.