sábado, 29 de marzo de 2014

Apuntes sueltos sobre la realidad venezolana




Hace rato bajé a la panadería. Una señora al lado mío pidió una pepsi de esas que llaman "de bomba", el envase plástico de 600 cc. Preguntó el precio, y le dijeron "38". Yo creí haber escuchado mal, y le pregunté, "¿Disculpe, eso cuesta 38 Bs?" Y el portu respondió: "Sí, 38. Y el lunes la aumentan a 50". Esta vaina se la llevó el diablo.


Mientras más rápido asimilemos que esto no es una democracia autoritaria con visos dictatoriales sino una dictadura por todo el cañón más rápido saldremos de ella. Ya han sacado del camino a unos 5 representantes escogidos por el pueblo en elecciones por motivos políticos, entre alcaldes y diputados, y van por todos los alcaldes opositores que les causen algún tipo de molestia.

El asunto es trágicamente sencillo: en frente no tenemos a unos gobernantes con un mínimo de sentido común para entender el malestar de la población, sino a unos individuos aferrados al poder, el cual ejercen de manera grosera, y que no tienen ningún escrúpulo. A esto nos estamos enfrentando, y debemos estar claros en ello.

Este régimen nos trae a la memoria la noche. La noche de los cuchillos largos, la noche de los cristales rotos, la noche de los lápices. Es de esperar que en algún momento amanezca.

Yo cuando chamo era chavista a rabiar. No me perdía un capítulo del Chavo del 8. Después crecí y entendí que el chavismo es una payasada.


¿Cuánto vale en realidad el Bolívar? La respuesta genérica, y bastante acertada, es "nada". Pero se puede especificar un poco más. Sin ser economista, la lógica me dice que, dada la proveniencia de todo lo que consumimos -con muy pocas excepciones-, se debe ponderar la distribución de lo que se compra entre los diferentes tipos de cambio, que hoy son 4. El antiguo Cadivi, el Sicad I, el Sicad II yel que antes era prohibido pero ahora parece que no. Por lo que estuve escuchando hace rato por radio, el Sicad II no tiene mucha injerencia, pues las importaciones a ese rubro se estiman en un 10% del total. Así que la torta se reparte entre los otros 3. Algo me dice que lo que se compra a negro debe ser un porcentaje muy alto, ya que ex-cadivi es para medicinas y algunos productos de primera necesidad, y Sicad I va un poco en esa misma línea. Así que el tema correspondiente a calzado, vestido, enseres, repuestos, diversiones, por nombrar algunos, se va a resolver por la vía del mercado alternativo. Eso quiere decir que si nos conformamos con un nivel de vida precario, tal vez podamos estirar los churupos para que nos lleguen a final del mes. Pero si aspiramos a una vida algo más holgada, nos la vamos a ver muy complicada. Nada nuevo bajo el sol, por otra parte.


Un tipo que al ser militar activo está violando la constitución al ejercer al mismo tiempo como diputado decide que María Corina Machado no es apta para ocupar una curul en la Asamblea Nacional. 


Si no aplicamos el 350, estamos desobedeciendo la constitución. ¿Cómo hacemos? Artículo 350 El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos.

Lo peor que le puede pasar a un país es que se acostumbre al horror.


Que nunca se olvide que todo este problemón comenzó por la soberbia de un régimen que no le dio respuesta oportuna a unos estudiantes que exigían mayor seguridad.


La cosa está tan apretada que ya comienza a haber escasez de lo único que se conseguía, Patria.


Esta situación me ha hecho aprender geografía. Ahora sé que hay un país que se llama Saint Kitts and Nevis, que tiene menos habitantes que Corozopando pero vota en la OEA y su voto cuenta tanto como el de cualquier nación con más de 100 millones de habitantes. El saber nos hará libres, dicen por allí. No estoy seguro, de momento el saber me da es arrechera.

Estamos montados sobre una dinámica endemoniada, nadie quiere ceder. De un lado está la indignación de un pueblo cansado por la inseguridad, el alto costo de la vida, la escasez y un largo etcétera. Del otro un régimen que no escatima en usar todo el poder del estado para sofocar las protestas. Me pregunto cuál será el punto de quiebre, y cuando llegará.

El presidente de un canal de televisión del estado se queja de que hayan puesto término a un programa chabacano, sexista y de baja calaña en un canal privado. El detalle: él era el animador del programilla. Winston, date tu puesto, si es que tienes alguno.

Tanto criticar al fascismo para terminar copiándole los métodos y la estética.

Estamos necesitando un escritor como Kundera, que documente con precisión las vicisitudes de estos tiempos, y que describa la ignominia de aquellos que aún sabiendo lo que sucede lo justifican y encima lo apoyan.

Qué vaina con el prurito de ser respetuosos. Hay momentos históricos que demandan acciones fuertes, estamos en uno de ellos.

A los que están implorando por una intervención militar, tengan en cuenta que tenemos una que lleva 15 años, y sigue tan campante.


En Venezuela se están cometiendo delitos de lesa humanidad. Hay decenas de videos que atestiguan cómo los militares agreden salvajemente a la población civil desarmada. Esos casos no quedarán impunes, véanse en el espejo de los gorilas del sur a quienes la justicia apresó cuando pensaron que ya todo estaba olvidado.


Señor Maduro: quisiera pedirle permiso, siempre y cuando no sea mucha molestia, para protestar mañana por su pésima política económica, por su genuflexión ante los hermanos Castro, por armar con equipamiento de guerra a los mentados colectivos, por no hacer nada para evitar la inseguridad. A la espera por su aprobación, quedo de ud, atentamente, Mirco Ferri.

Este es un gobierno formado por tirapiedras de profesión, que se apalancó en un golpe de estado para hacerse notar, y que cuando la gente le protesta se altera todo y la acusa de violenta y antidemocrática. Qué bolas tienen quienes lo defienden.

Venezuela es firme candidata para ser sede de los próximos juegos de infierno.

sábado, 22 de marzo de 2014

Y la OEA, ¿de qué se ríe?


La OEA se rie, se carcajea, a ella le parece comiquísimo el ingenio de los dictadores, califica de fina ironía la boutade que suelta quien dijo "con total transparecia, privada". Mientras tanto los cadáveres de decenas de venezolanos asesinados por la fuerza pública y por los paramilitares están descomponiéndose lentamente, a la par de la anteriormente conocida como República de Venezuela, hoy apenas un terreno, una plantación manejada a distancia por sus dueños antillanos a través de un capataz bigotón, de pocas luces y escaso talento, pero con las cualidades que les sirven: la obediencia ciega, la lealtad muda.

A la OEA no le importa que las fuerzas del orden público repriman manifestaciones de protesta de manera brutal y sin respetar los derechos humanos, utilizando cartuchos aliñados con balines de plomo, metras y tuercas, muchas veces a quemarropa. O con pistolas 9 mm. O con el empleo de la fuerza bruta, golpeando a una persona ya rendida con un casco. O con vehículos de guerra. O con gases lacrimógenos vencidos.

A la OEA no le importa que le hayan dado sendos golpes de estado a dos alcaldes electos por el pueblo, saltándose a la torera la constitución. No le importa que haya un poder electoral totalmente entregado al ejecutivo, o al legislativo, que en un solo día emite orden de captura, enjuicia y condena a un hombre, en un país en donde los procesos judiciales duran meses o años, si es que terminan. Salvo cuando haya necesidad polìtica de apresurarlos. Allí si es la mata de la eficiencia.

A la OEA no le importa que la constitución venezolana sea una masa de plastilina moldeable al gusto de los gobernantes de turno, quienes la manipulan a su conveniencia porque no tienen ningún contrapeso.

A la OEA no le importa que las fuerzas armadas del país respondan a una parcialidad política, algo taxativamente prohibido por la constitución.

La OEA se ríe, y no le importa para nada lo que sucede en en Venezuela. Ese no es su problema, mientras siga fluyendo el petreóleo regalado, todo está bien. Los problemitas internos no son de su incumbencia. Yo digo que está bien: cuando uno de chamo le tenía arrechera a otro, no le pedía permiso al director del colegio para entrarle a coñazos. Actuaba y ya. Y se atenía a las consecuencias, posteriormente. Si lo expulsaban, seguía su vida igual, no se acababa el mundo por ello.

viernes, 7 de marzo de 2014

"Candelita que se prenda..."




"Gobierno sólo para el pueblo al cual pertenezco". En situaciones normales esta afirmación no debería levantar mayores suspicacias, ya que se entendería que "pueblo" hace referencia a la población total del país. Pero estamos viviendo una situación que de normal no tiene nada, a menos que por lo que estamos atravesando se convierta en nuestra normalidad, en adelante.

¿Qué quiso decir Maduro, en realidad? Dados los antecedentes, no nos queda otro remedio que inferir lo siguiente: para él, "su" pueblo es aquella parte de la población que simpatiza con su propuesta política, o mejor dicho con la propuesta política de su antecesor y mentor, ya que él no ha hecho otra cosa que tratar de profundizar y radicalizar lo más posible esa posición. Y, por ende, quienes no pertenezcan a "su" pueblo, vienen siendo un estorbo, al que hay que reducir a la fuerza, obligar a la emigración, o simplemente silenciar. Con todo lo que implique ese verbo. El día anterior a los sucesos terribles de Los Ruices, el miércoles 5 de marzo, fecha aniversaria de la muerte de Chávez, Maduro le dio carta blanca a los colectivos para que arremetieran contra las barricadas. "Candelita que se prenda, candelita que me apagan" fue, palabras más palabras menos, el mandato. Y también fue lo que hicieron los colectivos, con el trágico saldo de dos personas fallecidas. Sin entrar a especular sobre dichas muertes (ya hay dos versiones: la oficial, que habla de francotiradores de "la derecha", y la recogida por reporteros que dice que murieron por "fuego amigo"), uno se pregunta qué hacen civiles sofocando una protesta. Para eso deberían estar las fuerzas del orden público. Pero hay demasiadas evidencias gráficas que sugieren que ambos grupos operan coordinadamente: no es normal que un civil accione un arma a pocos metros de unos Policías Nacionales sin que éstos últimos hagan algo por impedirlo, como se puede apreciar en la siguiente fotografía:



En algún momento Maduro exigió que se le reconociera como legítimo presidente, electo en unos comicios fuera de toda sospecha (según él, por supuesto). Ahora es él quien no quiere reconocer a sus adversarios políticos. Cuando hice una reflexión en Facebook al respecto de lo que significamos los que nos oponemos al gobierno, en estos términos: "La mitad del país no tiene un presidente, sino un enemigo que lo quiere ver sumiso, emigrado o eliminado" alguien me hizo ver que en realidad es mucho más que la mitad: es el tercio que históricamente ha votado en contra del chavismo más el tercio que regularmente se abstiene. Tal vez la proporción  no esté bien calculada, pero el punto es que un porcentaje altísimo de la población es percibida como enemiga por parte del régimen. Este escenario, no hace falta decirlo, es peligrosísimo y explosivo. Y los acontecimientos que están ocurriendo en el país desde hace casi un mes lo demuestran. Poner a pelear pueblo contra pueblo es criminal, sobre todo cuando una parte no dispone más que de consignas y voluntad para hacerle frente a las balas que posee la otra.

Esta locura debe detenerse. No es posible que en el afán de sofocar unas protestas, absolutamente justas de paso, se provoque una matanza entre compatriotas. Las cifras de esta crisis son alarmantes: una veintena de muertos, más de mil detenciones, más de 30 casos de maltratos físicos y psicológicos, son los siniestros números que la dimensionan.  Ahora, ¿quién le pone el cascabel al gato? De la comunidad internacional no se debe esperar nada: para ellos es un problema doméstico y como tal debe solucionarse, sin injerencia externa. Un diálogo entre las partes involucradas tampoco parece ser viable, las vías de comunicación están totalmente bloqueadas. La sociedad civil no tiene otro papel que el de proveer  las víctimas. El juego parece estar trancado, pero nadie quiere voltear las fichas remanentes y contar.  

domingo, 2 de marzo de 2014

La uña que puede poner a trastabillar al régimen


"Maldita me volaste mi uña que la tenía tan bonita”. Esto dice Marvinia Jiménez que le gritó la mujer Guardia Nacional que la agredió el lunes 24 de febrero durante las protestas que se escenificaron en La Isabelica, Valencia, en la estremecedora entrevista que le concedió al diario El Carabobeño y que fuera publicada el domingo 2 de marzo. El relato es desgarrador, y no hay razones para no creerle a Marvinia. En los múltiples videos y fotografías que corren por la red es patente la saña con la cual fue agredida por los GN, así que quedan pocas dudas sobre lo sucedido. 

Marvinia no es ninguna opositora opulenta: vive de su trabajo de costurera en una zona popular de Valencia. Además tiene una discapacidad motora. Nada de eso le importó a esos guardias nacionales, quienes al ver que los filmaba con su teléfono celular enloquecieron y arremetieron brutalmente contra ella, en una de las actuaciones más vergonzosas que hayamos visto jamás por parte de las fuerzas públicas. Es evidente que esa fuerza no está actuando para contener las protestas, sino para aplastarlas a como dé lugar. Suponemos que esa debe ser la orden impartida por los superiores, por aquello de la obediencia debida.

Este episodio pone al descubierto la siniestra complicidad entre los poderes públicos, y sirve para ejemplarizar lo que está ocurriendo hace mucho tiempo en el país: los militares actuando sin ningún apego a la legalidad, el poder judicial tapareándolos al imputar con cargos inverosímiles a la muchacha, y la defensoría del pueblo alcahueteando todo el proceso.  Es el botón que muestra la realidad, y desnuda la connivencia que existe entre poderes que según nuestra constitución deberían ser independientes. Como el caso de Marvinia hay muchísimos otros, pero este tiene la particularidad de haber sido documentado debidamente y sin la censura de las cadenas televisivas nacionales, lo que permite que a estas horas todo el mundo pueda haberlo visto. La imagen de la enorme mujer apoyando toda su humanidad sobre el frágil cuerpo de Marvinia, y después atizándole un salvaje golpe con su casco, es icónica, y una muestra de la brutalidad al servicio de un régimen que no tolera la disidencia. Una uña, un cascazo, un símbolo de una lucha que no quiere terminar todavía. Algo que pudiera ser el detonante de un cambio. Por último, vaya un mensaje a la Guardia Nacional que perdió una de sus garras en el incidente: las uñas vuelven a crecer, pero los crímenes de lesa humanidad no prescriben nunca. 

jueves, 27 de febrero de 2014

Elogio de la guarimba


Eh, no. De mí no saldrán elogios hacia ese ¿método? de ¿lucha?, que no es más que la masturbación mental de un individuo que está a buen resguardo en Miami y no debe haber quemado un caucho en su vida. Si me preguntan, la guarimba es la fantasía de una mente cobarde e irresponsable. Pero no vengo aquí a hacer juicios morales, más allá de los que expresé al principio. Me anima la intención de demostrar su ineficiencia en lograr el fin para la cual fue supuestamente diseñada, que no es otra cosa que provocar una crisis que logre un cambio en el gobierno.

Para que funcione, la guarimba debe tener dos cualidades fundamentales: extensión geográfica y larga duración. De nada sirve que en unas cuantas urbanizaciones de las principales ciudades del país se enciendan barricadas, si en el resto del país existe una relativa calma. Debe ser algo masivo y contundente.Y para que sea efectiva, debe durar un tiempo lo suficientemente largo para que logre erosionar las estructuras de poder, por cansancio. Eso amerita una logística rigurosa: se deben tener provisiones suficientes para resistir todo el tiempo que haga falta, se debe tener cubierto el auxilio inmediato a los vecinos de cada zona, se deben coordinar con los demás guarimberos rutas de escape en caso de alguna emergencia. Para hacerse bien necesita altos niveles de organización. No es sólo trancar la calle y ya, como quieren hacer ver. De la manera como se están haciendo solamente se logra molestar a los vecinos que no están de acuerdo con la medida; al poder no le hace mella.

Por otra parte, la guarimba no es realista: la mayoría de la gente en Venezuela vive de lo que produce cada día. Estoy pensando en las muchachas que limpian las casas, los obreros de la construcción, los taxistas, los porpuesteros, y un largo etcétera. Día que no trabajan, día que no comen. Y si no pueden desplazarse, no pueden trabajar. Tan sencillo como eso. A menos que en el diseño de la guarimba se le dé alguna respuesta a las personas que están en esa condición, no puede durar largo tiempo, y habrá sido inútil.

Esta es la segunda vez en la historia reciente de Venezuela que se apela a la guarimba, y parece que va camino a obtener los mismos resultados que la primera. Por mucho que el supuesto profeta diga que el régimen está tambaleándose, que a Maduro le queda una semana, todo parece indicar que poco a poco las aguas se están recogiendo. Veremos qué sucede después de este asueto carnestolendo perverso, que apuesta a la proverbial banalidad del venezolano. Tal vez me equivoque, y si es así seré el primero en reconocer mi error. Pero honestamente no creo que suceda.

lunes, 17 de febrero de 2014

Una chispa en la pradera


En su afán de exhibir fortaleza, el gobierno de Maduro se demuestra torpe e incompetente. Desde hace un par de semanas se está enfrentando a los estudiantes a todo lo largo del país. Esta escalada de protestas ha podido sofocarla de manera inteligente desde su inicio, dándole respuestas oportunas a quienes estaban demostrando genuina preocupación por un hecho puntual en una universidad de San Cristóbal. Ha podido dialogar, transar. Pero escogió tratar de sofocar la protesta, pensando que la cosa quedaría allí. Sucedieron los hechos que todos conocen, una reacción desproporcionada y agresiva. Detenciones de decenas de estudiantes, muertos, heridos, asfixiados, desaparecidos. La situación se le fue de las manos, a pesar de todos sus esfuerzos y apoyo de medios militares y paramilitares. Hoy los ojos del mundo se voltean hacia Venezuela, gracias a las agencias internacionales pero también al poder ciudadano que, haciendo un uso inteligente de la tecnología, no depende de los medios de comunicación tradicionales para rebotar hacia el exterior lo que está sucediendo en el país. El domingo 16 de febrero se dieron a conocer unos hechos espeluznantes, de un sadismo que espanta. Lo que revela el Foro Penal es de una gravedad sin precedentes; de demostrarse esas acusaciones, el gobierno es responsable de delitos de lesa humanidad. En el momento que escribo esto, hay comisiones de la policía política allanando de manera ilegal la sede de un partido político, Voluntad Popular, buscando a quien saben bien que no está allí, con la única finalidad de demostrar su poder. Tienen en jaque al centro comercial Plaza, en donde está situada su sede; informan que están lanzando bombas lacrimógenas dentro del centro, y la gente está atrapada en los comercios y oficinas. También comienza a escucharse de manifestaciones en Petare y Caricuao; por ahora son incipientes, pero no se puede predecir todavía cual será su evolución. Mientras tanto el movimiento estudiantil no cede en su intención de no abandonar las calles hasta tanto no se vean satisfechas sus peticiones, que no son otras que lograr la liberación de todos los estudiantes detenidos. Tienen a su favor la juventud, y la convicción de estar luchando por una causa justa, por lo que esto está lejos de detenerse. No quiero decir con ello que haya posibilidades de hacer caer al gobierno con las protestas estudiantiles; sin embargo, se le está incendiando el país por los cuatro costados. Y todo por no dar su brazo a torcer cuando tuvo la oportunidad.

jueves, 13 de febrero de 2014

Callejón sin salida



La oposición está entrampada. Tal vez sea su momento más oscuro desde 1998, cuando todo hacía suponer lo contrario: con la muerte de Chávez, el chavismo colapsaría eventualmente. Nada más alejado de la verdad: en estos momentos el régimen está más atornillado que nunca, gracias a la dependencia absoluta de los poderes públicos, supeditados a la presidencia.  A pesar de los continuos desaciertos del gobierno en casi todas las materias, desde la economía hasta la seguridad ciudadana, los líderes opositores no han sido capaces de capitalizar esas fallas a favor de su causa, y lucen erráticos y desperdigados, sin una agenda común y sólida.

El camino electoral parece lejano: las próximas elecciones son el año que viene, y con un CNE en manos del chavismo es muy poco lo que se puede hacer. Estoy convencido de que le arrebataron varias elecciones a la oposición, y no por trampas electrónicas, manipulación de las máquinas u otras teorías conspiranóicas que circulan elección tras elección, sino por una vía mucho más directa: la coacción, el voto asistido, los centros electorales fantasmas en donde no hay ni un solo voto nulo ni un solo voto para la oposición, centros en los cuales los testigos de los partidos opositores no entran.  Basta con revisar los mismos datos que publica el CNE en su página web para constatar esta situación. Así que, a menos que la victoria de la oposición sea contundente, el oficialismo tiene margen de acción para voltear los resultados, lo que les permitirá ganar todas las elecciones en las que  participen.

¿Qué queda, entonces? La  #salida, que pareciera un fast track para obligar el cese de funciones del régimen, es una fantasía improbable. Tenemos 12 años marchando y obteniendo los mismos resultados. Y al régimen parece habérsele acabado la paciencia, y no está dispuesto a dejarse embochinchar al país. Para evitar eso tiene a los grupos paramilitares, bien armados y dispuestos a todo. Ayer murieron 3 personas, dos estudiantes y un miembro de uno de los colectivos, y el mensaje está claro: habrá plomo para quienes protesten, y criminalización instantánea para quienes fomenten, apoyen o conduzcan las marchas. Ya se emitió la orden de captura para Leopoldo López, cosa que estaba en el ambiente desde un principio. Volviendo a la #salida, hay tres maneras constitucionales para acabar anticipadamente con un período presidencial, que yo sepa: por renuncia del mandatario, por fallecimiento del mismo, o por referéndum revocatorio. Ninguna de las tres parece viable en estos momentos.

Creo que el chavismo va a seguir en el poder por mucho tiempo más. No veo en el horizonte cercano nada que lo haga trastabillar, salvo su propia torpeza. Pero han demostrado saber cómo caer de pie, y hasta ahora les ha funcionado. Mientras su propia gente acepte el estado de cosas que imperan en el país, los que están del otro lado de la acera verán cerrarse cada día más puertas, coartandose más libertades, estrechándose más el cerco totalitario.


A menos que el gran árbitro decida lo contrario. Pero creo que eso no le conviene a nadie.  

domingo, 26 de enero de 2014

Jornada de observación de aves de Caracas Alada



Tal vez al ciudadano distraído se le pase por alto la gran variedad de fauna alada que puede conseguir en Caracas. Ese no es el caso de Marianella Ferrer, quien comenzó a desarrollar el hobby de la fotografía de los pájaros caraqueños al notar la gran cantidad de ellos que visitaban su jardín. Empezó desde la ventana de su casa, en donde pudo tomar imágenes de muchas especies distintas. Cuando tuvo una cantidad considerable de fotografías, se le ocurrió exponerlas en la web, y para ello fundó un grupo en Facebook al cual le puso el sugerente nombre de Caracas alada.

El grupo comenzó a tener una popularidad notable, a sumar seguidores, y a generar un catálogo fotográfico importante. Todas las semanas decenas de nuevas fotografías lo enriquecen gracias al aporte entusiasta de sus miembros, entre los cuales destacan varios fotógrafos de gran destreza. Pero a Marianella ya le estaba quedando pequeño el espacio de la pantalla del PC, por lo que se le ocurrió dar un paso más allá y llevar la actividad de su grupo de lo virtual a lo real, de la computadora al campo. Es así que organizó, apoyándose en los conocimientos del ingeniero Dorgelis Alcocer, una jornada de observación de aves.

El sábado 25 de enero fue la fecha escogida para realizar la actividad, y a las 7:30 ya nos encontrábamos reunidos en las instalaciones del Parque del Este para realizar un recorrido guiado por Dorgelis, gran conocedor de los posaderos habituales de las diferentes especies que hacen vida en el parque. Armados de binoculares y cámaras, los participantes en la jornada (Marianella Ferrer, Blanca Yánez, Lesbia Jiménez, Aixely Espinoza, Dorgelis Alcocer, Erick Houli y mi persona) nos dedicamos a observar y capturar en imágenes la mayor cantidad de especies posible. Y vaya que lo logramos: la lista de distintas aves observadas, sin contar a las que están en cautiverio, alcanzó el número de 31, en las 3 horas y media que le dedicamos a la actividad, en la cual cubrimos menos de la mitad del parque. De tanto en tanto Dorgelis hacía un alto en el paseo, para dar alguna información relevante o algún dato curioso, como por ejemplo el hecho de que el parque es uno de los llegaderos del Turpial de Baltimore, en su proceso migratorio, y se espera su llegada alrededor de febrero. Por último visitamos el aviario, en donde están en cautiverio múltiples especies que aglutinan gran parte de la fauna alada del país. A pesar de que da cierta tristeza observar a esos pájaros tan espectaculares confinados en esos pequeños espacios, resultan de gran valor educativo por ser ejemplares difícilmente observables en sus hábitats naturales.

Fue una jornada sumamente grata y didáctica. Y la vamos a repetir en algún momento cercano, tal vez en el marco de un pequeño curso de observación de aves. Se la recomiendo en especial a los que tienen algún tipo de sensibilidad hacia los animales: se sorprenderán al aprender a ver, entre la espesura de la vegetación, la gran cantidad de aves que desarrollan su vida en los árboles, procurando su sustento. Y de paso, coleados entre ellas, otros animales que deambulan libres por allí, como las perezas y las ardillas.  Pero voy a dejar que las imágenes terminen de echar el cuento ya que estoy seguro de que lo harán mejor que yo.
Colibrí mango pechinegro (Erick Houli)

Tordo maicero (Dorgelis Alcocer)

Perico acollarado (Dorgelis Alcocer)

Pitirre chicharrero (Dorgelis Alcocer)

Garza real (Erick Houli)


Maracaná (Dorgelis Alcocer)

Guacamayo azul y amarillo (Erick Houli)

Pájaro vaco (Erick Houli)

Corocoro colorado (Lesbia Jiménez)

Chiriguare (Lesbia Jiménez)

Guaco (Lesbia Jiménez)

Azulejo de jardín (Erick Houli)

Paraulata ojo de candil (Dorgelis Alcocer)

Palomita maraquita (Marianella Ferrer)

Carpintero habado macho (Erick Houli)

Canario de tejado macho juvenil y adulto (Erick Houli)

Pintasilgo buchinegro (Lesbia Jiménez)

Tordo mirlo (Dorgelis Alcocer)

Cristofue (Dorgelis Alcocer)

Cotúa olivacea (Marianella Ferrer)

Candelita migratoria (Erick Houli)

Tortolita (Marianella Ferer)

Zamurita (Marianella Ferrer)

Tordito (Marianella Ferrer)
Otras especies observadas:

-Colibrí cola de oro
-Reinita común
-Paraulata llanera
-Conoto negro
-Pitirre copete rojo
-Zamuro
-Lechosero ajicero

viernes, 24 de enero de 2014

Nombre de mujer, de Arnoldo Rosas



Una de las cosas más gratas de la vida la constituyen los regalos inesperados, que caen del cielo y nos ponen contentos como chiquillos alrededor del árbol de navidad. El diciembre del año pasado recibí uno de esos obsequios, de manos del escritor Arnoldo Rosas, quien me hizo llegar su primera novela Nombre de mujer. Gracias a ese desprendido gesto pude disfrutar de una lectura sumamente amena, bien construida y mejor llevada, que nos cuenta la historia de unos amigos de toda la vida haciendo énfasis en su etapa universitaria. Como en un juego de adivinanzas no se nos dice todo sobre ellos, poniendo al lector a conjeturar y de esa manera participar activamente en la trama. Es un notable ejercicio de escritura, sobre todo tomando en cuenta que se trata de una opera prima.

Ahora, más allá del hecho formal, esta novela significó mucho para mí: fue como si una parte de mi pasado me estuviera haciendo un guiño desde las páginas escritas por Arnoldo. Resulta que la universidad que describe es la Simón Bolívar, mi primera casa de estudios superiores, y el espacio temporal es el mismo en el cual estuve allí. Para mayores coincidencias, narra con precisión pasmosa mi primera clase con el adusto y temible profesor Dino Garber, nombre que Rosas trastoca en Fino Gabel: su discurso de bienvenida fue tal cual, la desazón producida por el mismo también. A partir de ese momento, la lectura se me trasformó en recuerdo, y en complicidad con la cuerda de amigos que hacían vida en el Ampere, en la casa del estudiante, en los jardines. Y rememoré las partidas de ping pong y de dominó, en las pausas a veces largas entre clase y clase. La similitud llegó hasta los predios de la música y las bebidas, ya que tanto la salsa brava como el triple filtrado La Florida fueron acompañantes frecuentes esos años.

Hay libros que se vuelven entrañables, y son revisados de tanto en tanto ya sea para recordar algún pasaje o para constatar si siguen siendo tan importantes para uno como lo fueron en el pasado. Sospecho que Nombre de mujer va a caer en esa categoría, porque ¿a quién no le gusta recordar el pasado, cuando fue irresponsablemente feliz?

domingo, 19 de enero de 2014

El barro y la luz



En un charco de agua sucia
me reflejo.

Ese espejo me devuelve
una imagen fidedigna.

Aunque turbio, el charco
me interpreta.

Constato que entre el agua y el barro
la verdad se filtra.

La luz halla su camino
en medio de lo opaco.

Sabe esquivar las alcabalas
de lo oscuro.

La luz siempre prevalece.