sábado, 15 de noviembre de 2014

El cuento de la semana


Hay que ver cuán farsante
resultaste, Nicolás,
que hasta tu gente se pregunta
cuándo es que por fin te vas.
Es que no hay derecho, chico,
que te pretendas ufanar
del mayor salario mínimo
de todo el mundo mundial.
Según tus cuentas de pulpero
la gente asalariada
gana tremendo realero
y es muy adinerada.
Pero la realidad es otra,
y no la puedes ocultar:
el pueblo hace maromas
a la hora de pagar.
Los aguinaldos tradicionales
tal vez alcanzarán
para un par de zapatos,
una correa, y harina pan.
Las hallacas consistirán
en un poco de masa
envuelta en una hoja
embadurnada de grasa.
Adiós al pan de jamón,
para ello no hay atmósfera
parece que desde un avión
lo vieron en la estratósfera.
¿Y el niño Jesús de este año
como se irá a resolver?
a punta de tarjetazos
ya no se va a poder.
Esas bichas ya no aguantan
otra raspada más,
así que entonces dime:
¿cómo hacemos, Nicolás?

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