domingo, 2 de noviembre de 2014

Oda al Mum Bolita


Sin ti la vida sería más ingrata
olores intensos si el cuerpo se agita
violines impropios para una serenata
por eso te aclamo, oh mum bolita.
¿Cómo afrontar la calle inclemente
sin haberse previamente untado
en la axila con gesto urgente
ese desodorante rosado?
Antes te tenían idea,
te consideraban ordinario,
pero con esta carestía
todos te usan a diario.
Señora, hágame caso,
por favor no lo tome a mal:
si no le gusta el lavanda,
coño, ¡échese el floral!

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